La escuela de Atenas

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domingo, 9 de noviembre de 2014

Panteísmo




Dentro de la filosofía existe una posición llamada el Panteísmo. El Panteísmo propone que Dios y la naturaleza son la misma cosa. El término Panteísmo proviene de las palabras griegas “pan” que significa todo y “theos” que significa Dios. Los Panteístas afirman que todo lo que existe, es Dios, las estrellas las montañas, las computadoras todo es Dios. Esta posición filosófica entra en conflicto con la posición bíblica la cual afirma que Dios está separado de su creación que Dios es uno y su creación otra. El gran problema del Panteísmo es que con ella no se pude dar una explicación de un inicio ya que si Dios lo es todo ese todo tuve que haber tenido un inicio.  Uno de los más grandes filósofos panteístas es Baruch Spinoza. Spinoza fue un filósofo judío el cual afirmaba que Dios existía y que Dios lo era todo cada cosa que existía dentro de la realidad. Spinoza mencionaba que la mente humana solo puede entender dos atributos de Dios estos eran la “racionalidad” y la “extensión”, refiriéndose esto a que Dios es de donde proviene el racionamiento y por lo tanto la sabiduría y que Dios está en todo. Spinoza proponía esto dejando fuera otros atributos como la infinidad ya que el postulaba que la mente humana no podía comprender la infinidad. 
El Panteísmo establece una imagen global y entera de Dios sin separarlo de todas las cosas. Personalmente yo no estoy de acuerdo con el Panteísmo ya que por principio no puede explicar el inicio de la creación y segundo si Dios es la naturaleza como podemos entender que esta naturaleza ama como si lo podemos explicar que Dios ama. La diferencia principal entre una y otra es que el Panteismo propone a la existencia como Dios mientras otras posturas proponen a Dios como la existencia. Haciendo más simple la oración anterior la existencia no es Dios si no que Dios es la existencia.
Seguramente existen varias otras ideas de varios filósofos que podrían contradecir mi punto de vista pero en esencia me parece que afirmar que todo es Dios pero al mismo tiempo decir que ese todo lo es Dios completo. Yo creo que se podría afirmar que correctamente, como dicen los Panteístas,  que Dios está en todo  y lo es todo, pero creo que nos quedaríamos cortos si  pensáramos que esa es la totalidad de un ser divino, supremo que creo todo lo que existe incluidos a nosotros. Pienso que la afirmación de que más allá de lo que existe no hay más de Dios me parece contradictorio con lo que dice Spinoza ya que si el plantea que la racionalidad proviene de Dios significa que existe alguien que nos la dio y no solo apareció porque si, y otras cosas como nuestros valores morales no solo aparecieron si no que se nos fueron entregadas y enseñadas. No puedo pensar en la idea de que Dios es lo mismo que la naturaleza porque hay demasiadas preguntas que no se pueden llegar a responder siguiendo esa lógica.
Desde mi punto de vista creo que el Panteísmo  tiene muchos puntos incoherentes, y que falto completar su idea porque parece que su idea se quedó a medias sin completarse dejando sin contestar muchas preguntas. Me parece que tiene también muchos puntos validos pero también muchos que no hacen sentido y que al final pueden hasta considerarse absurdos.

El Mundo de las Ideas

El Mundo de las Ideas
Según el filósofo griego Platón existen dos tipos de mundos: el de las ideas y el mundo sensible. Argumentaba que en el mundo de las ideas estaba el molde de cada una de las cosas que existía en el mundo sensible. A su vez, decía que el mundo de las ideas era perfecto e incorruptible, mientras que el mundo sensible es todo lo contrario, corruptible y múltiple.
Un ejemplo de esto puede ser la palabra “planta”. En el mundo de las ideas existe el un único concepto de planta y éste sirve para que en el mundo sensible haya, físicamente, varias plantas, que serán un reflejo del concepto perfecto de la planta. 
Esto se aplica con todos los conceptos de cosas que existen. Todas las cosas del mundo sensible son el reflejo del molde que existe en el mundo superior y nunca llegarán a ser perfectos, por eso forman parte de él.
El hombre es parte de los dos mundos, ya que tiene alma y tiene un cuerpo. De hecho, el hombre conoce la existencia del mundo de las ideas gracias a que tiene un alma dentro de él, gracias a ésta tiene conocimiento. Sólo por medio del intelecto del ser humano se puede llegar a conocer lo superior, ya que los sentidos son incapaces de captarlo.
La meta del alma humana es poder llegar a formar parte por completo del mundo de las ideas, del mundo perfecto, pero para lograr su cometido, debe ser pura y perfecta a su vez. El alma tiene que pasar por una serie de pruebas para poder ganarse su pase al mundo de las ideas.
Reflexionando acerca de lo anterior, me di cuenta de que el mundo de las ideas se parece mucho al paraíso de los católicos. La idea de poder lograr llegar a un lugar perfecto y puro tras pasar una serie de pruebas que demuestren que el alma es apta para entrar en él, forma parte de ambas teorías.
El alma humana tiene el potencial de ser perfecta, pero es forzada a vivir en un mundo cruel y corrupto, a sufrir y sentir dolor. En mi opinión es necesario que el alma atraviese por todas estas dificultades, que conozca que es el dolor, para que pueda apreciar la felicidad y encontrar finalmente la paz.
¿Qué pasará con las almas que son incapaces de purificarse? ¿Acaso se cumplirá lo dicho por los católicos e irán a parar a un infierno donde sus almas serán castigadas para siempre? ¿O se quedarán en un círculo vicioso, internando en vano la perfección pero incapaces de llegar a ella? No creo que haya realmente una respuesta correcta para estas preguntas, pero al igual que yo me las hago, muchas otras personas, a lo largo de los años, se las han hecho también, ya que el ser humano es curioso por naturaleza y el tema de lo que hay después de la muerte siempre permanecerá en misterio. 
Hoy en día mucha gente dice que no cree en algo en específico, además la teoría platónica del mundo de las ideas se dejó a atrás hace mucho tiempo, incluso el mismo discípulo de Platón, Aristóteles, no estaba de acuerdo con ella. A pesar de todo esto, creo que muy en el fondo toda la gente cree en algo superior. No en un Dios o en un paraíso, pero si en algo más que nos ayude a entender todo aquello a lo que no le hemos podido dar una explicación. Creer en algo superior siempre ha sido una necesidad para el hombre, ya sea Dios, la razón o cualquier otra cosa que el hombre considere perfecta.
Isabel González Ludlow


Romero Gil, J. “Historia del mundo de las ideas”. (2014). Obtenido de http://filosofia.about.com/od/Metafisica/a/Historia-Del-Mundo-De-Las-Ideas.htm el 9/11/14.

sábado, 8 de noviembre de 2014

El Empirismo

De todas las teorías filosóficas que hemos visto a lo largo del actual bimestre, una sola captó mi atención en particular: El Empirismo. Surgido en la Edad Media, el empirismo busca definir al conocimiento como a la suma de el aprendizaje adquirido de las experiencias de la vida con la percepción del sentido.

Surgido de la palabra “enpeiraismo”, ésta teoría filosófica nos deja a nosotros humanos sin ninguna verdad absoluta. Esto se debe a que la experiencia es la base principal para un conocimiento. Basándonos en puras experiencias, siempre habrá espacio para algún cambio en cualquier aspecto de nuestros resultados. Puede que algo haya salido igual después de millones de repeticiones, pero las posibilidades de diferentes resultados son infinitas. No hay manera de saber con exactitud qué ocurrirá la próxima vez. Es por eso, que gracias a las experiencias, no hay ni una verdad absoluta, y siempre nos quedaremos con la duda de si algo en verdad pudiera ser una verdad absoluta, o si mas bien hay un muy pequeño rango de error.

Me parece curioso como a través del empirismo el hombre busca tener un conocimiento día a día, pero a la vez ese mismo conocimiento no tiene manera de ser corroborado al cien por ciento. Utilizando como ejemplo un partido de fútbol: Debido a que yo ya le he pegado doscientas veces al balón de la misma manera, asumo (y supuestamente conozco o sé) que si le pego otra vez igual, el balón irá de igual manera que todos los anteriores. Eso es lo que según el empirismo llamamos conocimiento. Pero (si, pero…) puede que de repetir mi misma patada un millón de veces, un balón saldrá al lado totalmente contrario (por más estúpida y remota que suene, existe una mínima posibilidad), por lo que no puedo yo decir con toda certeza que de pegarle de tal manera al balón saldrá de tal modo. Entonces me pregunto yo: ¿Verdaderamente llegamos a un supuesto “conocimiento” si nunca podremos conocer algo a fondo debido a las minúsculas posibilidades de cambio en el producto final?  Para saber la respuesta, siempre hay que aclarar términos básicos de la pregunta.

Creo que lo más importante para comenzar es tener una definición bien formada de conocimiento. En lo personal, creo que el conocimiento es el hecho de saber algo con plena exactitud, conocer todo posible aspecto de algo, sin dejar espacios en blanco. Por un lado, tenemos la definición actual de conocimiento que describe el significado como “información juntada mediante las experiencias y el aprendizaje”, y por el otro lado tenemos la muy antigua definición de conocimiento según Platón (cabe mencionar que era un racionalista, no empirista) que define al conocimiento como lo necesaria y totalmente verdadero. 

A pesar de que hasta cierto punto estoy cada día más convencido de que el empirismo es la base del aprendizaje humano, también pienso que no hay nada positivo sin algo de negativo en la vida. Tras leer y comprender más sobre el empirismo, me encontré con una declaración que puede ser el gran lado negativo del empirismo: el hecho de que la percepción no es universal, puede influir en lo que llamamos conocimiento. ¿Quién tiene  la última palabra? Un ejemplo rápido: Yo me compro una camisa que a mi vista es roja, pero alguien daltónico la considera amarilla. Cada quien está basando su respuesta en su percepción, y de acuerdo al empirismo, el conocimiento es por una parte el aprendizaje que deja la percepción del sentido. Es ahí donde se entra en un dilema.

A pesar de ser el final de mi ensayo, creo no llegar a una conclusión muy bien formada o concreta. Tengo una opinión bastante vaga del empirismo, y aunque en principio me parece inteligente definir el conocimiento a partir del correr del tiempo y la vida, creo que no podemos clasificar algo bajo conocimiento cuando lo único que se refleja es nuestra visión y ninguna otra más.

Pablo Hierro


jueves, 6 de noviembre de 2014

La metafísica y su historia


La metafísica

Viendo las ramas de la filosofía, hubo una que me llamó la atención más que las demás: la metafísica. Una de las razones por las cuales me interesó esta rama es porque habla del más allá, lo cual es un tema complejo y que ha causado muchos dilemas a través de los siglos. Otra razón por la cual me llamó la atención es la metafísica es porque su historia me pareció increíblemente interesante y es resultado de un conjunto de fortunas casualidades.

Todo comenzó cuando Aristóteles escribe sobre lo que es la metafísica (meta=más allá y física=naturaleza). De hecho, Aristóteles escribe sobre la metafísica y la califica como el “episteme” (conocimiento) del ser y el ente. Algunos siglos después, nadie sabía de estos escritos hechos por Aristóteles, hasta que un día dos filósofos árabes, Avicena y Averroes, encuentran los escritos de Aristóteles enterrados bajo la arena y deciden traducirlos. Además, Avicena y Averroes incluyeron en los escritos algunos de sus propios pensamientos y fue así como se esparcieron los escritos de la metafísica de Aristóteles y de estos dos afortunados árabes.

Muchos años después, entre los siglos XI Y XII, Tomás de Aquino utilizó los textos traducidos y adaptó sus pensamientos cristianos a la metafísica. Es así como esta compleja rama de la filosofía comienza a adquirir más y más información, pensamientos y características a través de la historia. Después, en el siglo XVIII, Kant opina que la metafísica está demasiado sumergida en la filosofía y se pone como objetivo deshacerse de la metafísica en la filosofía para reemplazarla con una filosofía del conocimiento. Sin embargo, Kant no lo logra y dos siglos después Nietzsche pretende concentrarse en la parte “personal” de la metafísica, en vez de en la del “más allá”.

Ya en el siglo XX, surgen una serie de “metafísicas esotéricas”, como la energía, los ángeles, la astrología y la suerte, las cuales no tienen nada que ver con la metafísica de la cual habla Aristóteles. Este punto es muy importante que lo recuerden, ya que sería, en mi opinión, un grave error considerar a las metafísicas esotéricas parte de la metafísica original.

En conclusión, la rama de la filosofía llamada metafísica me pareció increíblemente interesante. No nada más por lo que estudia, sino también por su historia a través de los siglos y por los increíbles filósofos que han hecho aportaciones a ella.
 
 
Por Patricio González